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martes, 31 de diciembre de 2019

Qué significan los petroglifos de la “Pedra do Ingá”

Por Carlos Vilchez Navamuel


El sitio denominado esascosas.com publicó un extenso artículo sobre La Pedra do Ingá que recomendamos ver, allí se afirma que esta piedra, es considerada como “uno de los monumentos arqueológicos más significativos del mundo. La Pedra do Ingá está situada en el municipio de Ingá, en el Estado de Paraiba, en Brasil”.  

Y la describe como “un conjunto de grabados en una roca larga 24 metros y alta 3 metros. Pero lo que desconcierta no es la composición de la roca, ya que este tipo de roca es muy común, los enigmas son los grabados en la roca en la que se pueden apreciar diferentes dibujos cuya antigüedad según las últimas estimaciones podrían ser de unos 6000 años”.

La misma página explica que “El bloque granítico reposa sobre una gran laja que, batida por las aguas del río en los periodos de crecida, presenta una coloración diferente de la del bloque. En esa laja, en ligero declive, también figuran grabaciones con la misma técnica de trabajo, inclusive representando ciertos símbolos del panel, todo con perfecto pulimento. Pero ahí están esculpidos agrupamientos de estrellas y puntos que recuerdan, fácilmente, constelaciones y la Vía Láctea. Llevando en cuenta la posición relativa de las estrellas, así como la representación de la orden de brillo (magnitud), algunos estudiosos juzgan que allí está representada la constelación de Orión”. http://www.esascosas.com/pedra-de-inga/

Por su parte Wikipedia nos informa que “Existe una hipótesis que proporciona a los petroglifos de Ingá una importancia excepcional desde el punto de vista arqueoastronómico. En 1976 el ingeniero español Francisco Pavía Alemany inició un estudio matemático sobre este monumento arqueológico, cuyos primeros resultados fueron publicados en1986 por el Instituto de Arqueología Brasileira” (Pavía Alemany F. 1986)

La misma fuente añade que “Pavía identificó en Ingá el más extraordinario registro arqueológico conocido de la variación del orto solar durante todo el año, materializado por una serie de cuencos o “capsulares” y otros petroglifos grabados en la superficie vertical, que a modo de un limbo graduado formarían un “calendario solar”, sobre el que un gnomon proyectaría la sombra de los primeros rayos solares de cada día. La Agrupación Astronómica de la Safor publicó en 2005 una síntesis de este trabajo en su boletín oficial Huygens Nº 53” (Pavía Alemany F. 2005)

Y añade: “Posteriormente, F. Pavía continuó con el estudio de Ingá, centrándose esta vez en el registro de una serie de signos grabados sobre la superficie rocosa del propio cauce, donde se observan gran cantidad de “astros” que se pueden agrupar formando “constelaciones”. Tanto el registro de los “capsulares”, como el de las “constelaciones”, de por sí, proporciona a Ingá un gran valor, pero la coexistencia de ambos en el mismo yacimiento otorga a Ingá una importancia arqueoastronómica excepcional”. https://es.wikipedia.org/wiki/Pedra_de_Ing%C3%A1

Algunos piensan que estos símbolos son de origen Celta, otros como el brasileño de origen italiano Gabriele D'Annunzio Baraldi. opinan que dentro de estos símbolos se encuentra el relato del diluvio universal escrito en un idioma muy similar al hitita hablado en el II milenio antes de Cristo en la actual Turquía (se imaginan Celtas e hititas en Brasil). Por su parte el investigador Yuri Leveratto piensa la Piedra de Ingá podría estar escrita en nostrático, el idioma más antiguo de la humanidad.  https://www.paraloscuriosos.com/a5901/inconcebibles-simbolos-ocultos-en-la-piedra-de-inga?fb_comment_id=983398388439796_985410308238604

El autor e investigador Roberto Salgado de Carvalho sugiere que “Los círculos concéntricos que aparecen grabados sobre la Piedra de Ingá podrían tener relación con símbolos fálicos, mientras que las formas espirales podrían significar “viajes o desplazamientos transcosmológicos”, debidos probablemente a trances chamánicos, estados alterados de conciencia o incluso la ingesta de alucinógenos, mientras que las formas similares a la letra “U” podrían simbolizar un útero/vagina, renacimiento o una entrada/puerta.” https://www.ancient-origins.es/noticias-general-lugares-antiguos-americas/%C2%BFun-mensaje-espacio-exterior-la-misteriosa-e-indescifrable-escritura-la-piedra-ing%C3%A1-003685   

Al parecer, estamos muy lejos de comprender correctamente la información que está marcada en esta piedra, lo que la convierte en otro misterio arqueológico más por resolver. 

lunes, 26 de febrero de 2018

El Misterio de la Esfinge de Gizeh

Por Carlos Vilchez Navamuel


El tiempo pasa inexorablemente, desde pequeños escuchamos hablar no solo de las pirámides de Egipto, si no de la asombrosa escultura que rodea a esas colosales estructuras, nos referimos a la Esfinge de Gizeh, la historia y los arqueólogos más convencionales nos daban sus teorías, pero tales explicaciones nunca han descifrado el misterio que rodea a esta gran escultura, sin embargo, como verán a continuación, nuevos estudios dicen cosas muy distintas y otros nos hablan más allá de la historia de la humanidad conocida. 

¿Quiénes construyeron la Esfinge de Gizeh? ¿Por qué no han encontrado descripciones en ninguna parte de su cuerpo? ¿Estuvo bajo el agua parte de ella alguna vez?  ¿Están equivocados los arqueólogos y egiptólogos clásicos en sus dataciones? ¿Es la Esfinge más vieja de lo que se sospechaba y cuánto más vieja pude ser?

Un sitio denominado oldcivilizations.wordpress.com nos explica entre otras cosas que “La Gran Esfinge de Gizeh es una enorme escultura que se encuentra en la ribera occidental del río Nilo, en la ciudad de Guiza (Gizeh), unos veinte kilómetros al sudoeste del centro de El Cairo. Los egiptólogos estiman que fue esculpida c. siglo XXVI a. C., durante la dinastía IV de Egipto. Los egipcios la llamaban Abu el-Hol (Padre del Terror), derivado de la expresión copta bel-hit, que se aplica a quien manifiesta su inteligencia en los ojos y que traduce la denominación egipcia hu o ju que significa el guardián o vigilante. Según los egiptólogos, la Gran Esfinge se realizó esculpiendo un montículo de roca caliza situado en la meseta de Guiza. Tiene una altura de unos veinte metros,
 midiendo el rostro más de cinco metros. La cabeza se dice que representa al faraón Kefrén, teniendo el cuerpo la forma de un león. En épocas antiguas estaba pintada en vivos colores: rojo el cuerpo y la cara, y el nemes que cubría la cabeza con rayas amarillas y azules. Sus dimensiones aproximadas son: 57 metros de longitud”. https://oldcivilizations.wordpress.com/2011/01/29/%C2%BFque-secretos-esconde-la-esfinge-de-egipto-introduccion/

Otros en cambio afirman, que esta estatua mide 19,8 metros de alto y 73,2 metros de largo tallada en piedra caliza natural, y piensan además basados en nuevos estudios que puede haber sido construida hace unos 10.000 o 12.000 años, una información que aparece en una página denominada extranotix nos dice que “El Dr. Robert M. Schoch, uno de los primeros investigadores en presentar la teoría de que las estructuras de la meseta son mucho más antiguas de lo que se pensaba anteriormente. A principios de los 90, el Dr. Schlock sugirió que la Esfinge era miles de años más antigua de lo que los arqueólogos creían, que se remonta a 5000-9000 AC, esta sugerencia se basa en el patrón de erosión del agua que se encuentra en los monumentos y las rocas circundantes”. http://www.extranotix.com/2016/05/las-piramides-y-la-esfinge-fueron.html

Mientras otros hablan de muchos, muchos años más como nos explica el historiador y escritor español nacido en Barcelona, Xavier Bartlett Carceller, especialista en Prehistoria e Historia antigua, por la Universidad de Barcelona en 1987 en un extenso artículo publicado en MysteryPlanet.com. sobre una novedosa interpretación que fue hecha pública en forma de ponencia en la Conferencia Internacional sobre Geoarqueología y Arqueomineralogía celebrada en Sofía (Bulgaria) en 2008, con el título en inglés de Geological aspect of the problem of dating the Great Egyptian Sphinx construction”.

El historiador Catalán añade que “Los autores de este trabajo son los científicos Vjacheslav I. Manichev (Instituto de Geoquímica ambiental de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania) y Alexander G. Parkhomenko (Instituto de Geografía de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania). El punto de partida de estos dos expertos se sitúa en el cambio de paradigma iniciado por West y Schoch, que pretendía superar la visión ortodoxa de la egiptología aludiendo, por un lado, al posible origen remoto de la civilización egipcia y, por otro, a la prueba física de la erosión por agua. Y así, al inicio de su argumentación encontramos un firme alegato a favor de una datación basada en fundamentos geológicos, pero también una muy infrecuente alusión —por lo menos para un científico ortodoxo— a Helena Petrovna Blavatsky, promotora de la llamada Teosofía. Pues bien, según estos geólogos, debía tenerse en cuenta que esta autora, gran referente de una historia de la Humanidad en clave esotérica u ocultista, había afirmado que la construcción de la Gran Esfinge debía datarse en una época muy anterior a la raza actual de hombres, por lo menos en más de 750.000 años. Así pues, los autores dedican el contenido del artículo a aportar un compendio de pruebas de carácter geológico que, de alguna manera, podría corroborar esta hipótesis proveniente del mundo esotérico”.

Más Adelante, Bartlett Carceller nos dice que “Las observaciones de Manichev y Parkhomenko se centran en el aspecto muy deteriorado que presenta el cuerpo de la Esfinge, dejando de lado los rasgos erosivos del recinto o cubeta donde se encuentra, que sí habían sido objeto de estudio por parte de Schoch. Así, los geólogos ucranianos se fijan especialmente en el relieve ondulado que presenta la Esfinge en forma de salientes y oquedades. La explicación ortodoxa para esta acusada característica se basa en el supuesto efecto abrasivo del viento y la arena. Concretamente, las ondulaciones se deberían a que las capas de roca más duras soportarían mejor la acción erosiva y se convértirían en salientes, mientras que las capas más blandas habrían resultado más afectadas, formando huecos. Sin embargo, como apuntan Manichev y Parkhomenko, este argumento no explica por qué la parte frontal de la cabeza de la Esfinge carece de tales características. Con respecto a la tesis de las fuertes lluvias formulada por Schoch, los autores apenas le conceden unas pocas líneas, reconociendo que hacia el 13000 a.C. se dio un periodo de alta humedad. No obstante, insisten en que los efectos erosivos sobre la Esfinge deben remontarse a una época mucho más antigua. Pero… ¿sobre qué indicios o pruebas? Esto es lo que vamos a abordar seguidamente. Fue el impacto de las olas Lo que Manichev y Parkhomenko argumentan es que las zonas montañosas y litorales del Cáucaso y Crimea, que ellos conocen bien, presentan un tipo de erosión eólica que morfológicamente difiere en mucho de la erosión apreciada en la Esfinge. Esencialmente, alegan que tal erosión eólica tiene un carácter muy suave, independientemente de la composición geológica de las rocas. En cambio, su investigación previa sobre cierto tipo de erosión en las áreas costeras les había llamado la atención por cuanto podía tener una conexión con lo que se puede advertir en el cuerpo de la Esfinge”. http://mysteryplanet.com.ar/site/gran-esfinge-de-guiza-800-000-anos-de-antiguedad/

¿Cuánto tiempo más debe pasar para saber la verdad del misterio que rodea a la gran esfinge de Egipto?  Por ahora no lo sabemos, sin embargo, pensamos que conforme pasen los años y con los nuevos estudios y nueva tecnología algún día se nos revelará no solo la verdad de la esfinge si no de toda la historia desconocida